Chile se ha consolidado como una de las economías más estables y abiertas de América Latina, convirtiéndose en un destino estratégico para empresas italianas que buscan expandirse en la región.
En los últimos años, el país ha superado los US$14.000 millones en inversión extranjera directa, reflejando la confianza de los inversionistas internacionales.
Chile cuenta con una amplia red de tratados de libre comercio, acceso a más de 65 mercados, incentivos tributarios y apoyo estatal a la innovación.
Todo esto lo posiciona como una plataforma ideal para expandirse hacia América Latina.